
un artículo de Hugo Hiriart sobre Descartes y la razón
A despecho de Descartes, no es la razón, sino la “sinrazón” una de las condiciones esenciales del ser humano. Y es el mundo afectivo, no el racional, el eje de esa esencialidad. Nietzche, desde 1886 afirmaba que los mejores momentos de la existencia del hombre son aquellos en los que “su razón hace una pausa”. Asimismo, el historiador holandés Joahan Huizinga hace un paralelismo sobre la irracionalidad del juego de los animales y de los hombres. Resalta también Callois y sus palabras: “los individuos y las sociedades gobernados por consideraciones abstractas de justicia o de razón, ahí reinan las leyes pasionales de la vida”

No hay comentarios:
Publicar un comentario